A días de conmemorarse un nuevo Día Internacional de la Mujer, que incluirá un paro y movilizaciones el jueves 8 de marzo en todo el país en reclamo de políticas que aborden la problemática de la violencia de género, y para exigir que se cumplan las leyes vigentes en la materia, la diputada Mayda Cresto presentó una serie de proyectos que abordan la temática, destacándose el que propone licencia con goce de haberes para las víctimas de violencia de género.

El proyecto establece que las trabajadoras que cumplan funciones en la administración pública, cualquiera sea su antigüedad o escalafón, puedan hacer uso de licencia con goce de haberes en caso de ser víctimas de violencia de género, esto es: violencia física, psicológica o económica por el hecho de ser mujer. El resguardo se hace extensivo también a los hijos e hijas de la víctima. Para que la licencia entre en vigencia, alcanza con la mera invocación y comunicación por cualquier medio a su alcance al área de Recursos Humanos que corresponda, debiendo en un plazo no mayor a 48 horas, acompañar con una copia de denuncia judicial o certificación emitida por autoridades competentes.

“En general, las trabajadoras afectadas por situaciones de violencia de género recurren a licencias inespecíficas para poder tener el tiempo para recuperarse de las agresiones, iniciar acciones legales, recurrir a atención psicológica y jurídica o acceder a contención afectiva”, explicó Cresto y agregó: “La aprobación de este proyecto contribuiría a evidenciar que la violencia de género no es un problema individual, sino que constituye un problema social estructural que necesita ser prevenido, combatido y erradicado por las diversas instituciones en las que transita esa persona”.

“El reconocimiento de la licencia laboral por violencia de género es un aporte fundamental para complementar los programas de políticas públicas indispensables para poder prevenir y asistir a quienes atraviesen este tipo de situaciones, posibilitando la atención psicológica, física y legal de cada trabajadora”, continuó la diputada.

“Mi intención es que se reconozca que la violencia de género no es una enfermedad, ni un asunto particular: es una manifestación cultural creciente de desigualdad y poder en la que el Estado aún tiene responsabilidades en saldar deudas y dar respuestas. A las mujeres, aun hoy, con la visibilidad del tema, les cuesta expresar públicamente su situación, por la revictimización que ello significa”, concluyó.

Radio Integral Maciá