El rompehielos Almirante Irízar regresó ayer al astillero Tandanor luego de superar con éxito todas las pruebas de hielo tras el proceso de modernización al que fue sometido en Argentina para que vuelva a operar como buque insignia de las futuras Campañas Antárticas. Durante la última prueba, la nave fue hasta la Antártida, rompió hielos e hizo funcionar los motores a full. Al arribo asistió el Ministro de Defensa, Oscar Aguad.

El Almirante Irizar es una nave estratégica que fue íntegramente reparada y modernizada en el astillero nacional, cuyo personal comprobó que superó todas las pruebas previstas y que está en óptimas condiciones para ir a la Antártida luego de permanecer inactivo diez años tras un incendio que sufrió en 2007. Hasta ese año, había realizado 34 campañas al continente blanco.
Sobre las modificaciones que se realizaron al buque, se destacan la ampliación de su capacidad para trasladar a más tripulantes y la instalación a bordo de más laboratorios para realizar investigaciones científicas, además de su digitalización e instrumental mucho más moderno  a tono con las exigencias de la Antártida.
El buque polar ya culminó las pruebas de mar (SAT) y de hielo (IAT), en el marco de las cuales atravesó el pasaje de Drake, en la Antártida y  se enfrentó a packs de hielo de diversos tamaños de espesor, bajo la supervisión de un equipo integrado por técnicos del astillero Tandanor y especialistas del Servicio de Hidrografía Naval.
Dentro de los ensayos realizados, también se efectuaron las pruebas de desembarco de helicópteros, de transferencia de carga al buque y de potencia de los motores.
Radio Integral Maciá