Cuando en medio de la audiencia se lo consultó al cura Aurelio Batello sobre la actitud que tomó tras conocer un hecho de abuso por parte de una víctima, no supo qué responder. Así lo reconoció el abogado querellante Walter Rolandelli en diálogo con la prensa. Hasta ahora, son cuatro los testigos que vienen declarando este martes, entre ellos, la séptima víctima registró ANÁLISIS DIGITAL.

“Otra víctima quebrada, otro caso más de abuso”, sintetizó el querellante. Además, testimonió el hermano y la ex esposa de un denunciante. La testigo pudo dar cuenta de la magnitud de los hechos sufridos por su ex marido. A lo largo de todas las audiencias, la Fiscalía y querella pidieron que se sumen cuatro nuevos testimonios. Hasta ahora confirmaron la comparecencia de uno. N.B. de ANÁLISIS DIGITAL

“La audiencia se va sustanciando con total normalidad. Coincidimos con la parte querellante en que vamos confirmando la existencia misma de los abusos, que sostuvimos desde el principio, y la responsabilidad del imputado Justo José Ilarraz”, evaluó el fiscal Álvaro Piérola, antes de ingresar a la audiencia de este martes.

Cabe recordar que en la jornada de este lunes, la Fiscalía pidió la detención por falso testimonio del cura David Hergenreder pero eso fue rechazado por el tribunal. “No fue una cuestión interpretativa, efectivamente se contradijo. En instrucción sostuvo que conocía la existencia de los hechos denunciados y en el debate negó la existencia de los hechos”, explicó Piérola. Por eso, aunque el tribunal haya rechazado el pedido de detención realizado por Fiscalía, se evaluará una vez concluido el debate si se inicia una investigación.

El cura acusado por Promoción a la corrupción de menores en el Seminario Menor de Paraná, entre 1985 y 1993, volvió a ingresar este martes por el portal de calle Córdoba, a las 8.30. Ilarraz está imputado por siete hechos de Promoción a la corrupción de menores. En principio, el debate tenía una agenda de más de 70 declarantes, pero a lo largo de las cuatro audiencias se ha ido interesando la asistencia al juicio de nuevos testigos. “No los traemos en condición de víctimas más allá de que haya una sospecha de que pueden haber sido. Si son más o no (víctimas), lo que sabemos es el modo en que Ilarraz ejercía su ministerio en el Seminario. Podría haber más víctimas, eso creo que es sin lugar a dudas”, consideró Piérola a primera hora de la mañana.

En total, a lo largo de las cuatro audiencias que se van desarrollando, el Ministerio Público Fiscal y las querellas pidieron que se sumen cuatro nuevos testigos a la grilla establecida antes de iniciar el debate. De ese ofrecimiento, ya se pudo incorporar en la agenda un nuevo testimonio. “Hay uno que no hemos podido localizar”, dijo el fiscal Francisco Ramírez Montrull a ANÁLISIS DIGITAL. Se trata del seminarista al que hizo referencia una de las víctimas la semana pasada como quien también habría sufrido abusos y en ese contexto desapareció del Seminario por algunos días. Las otras dos personas aún no fueron contactadas por funcionarios judiciales.

El encubrimiento

A lo largo del debate, “ha quedado claro cómo estos niños de 12, 13 y 14 años, hace 30 años atrás, fueron obligados a guardar secreto de aquello que habían sufrido”, planteó Piérola cuando se lo consultó sobre el encubrimiento por parte de las autoridades eclesiásticas.

Sobre este punto, cabe señalar que tanto el ex obispo y actual cardenal emérito Estanislao Karlic, el arzobispo emérito Mario Maulión y el actual obispo Juan Alberto Puiggari tomaron conocimiento de los hechos denunciados por menores de edad. Incluso, Karlic fue quien impulsó el sumario interno contra Ilarraz que terminó con un resultado condenatorio.

En tanto, fue a Maulión a quien un grupo de curas entregó en 2010 una carta alertando sobre los casos de abusos en la Iglesia de Paraná, pocos meses antes de dejar el máximo cargo católico en la Diócesis de la capital entrerriana.

Luego, cuando Puiggari asumió en 2010, también tomó conocimiento de los casos. Sin embargo, ninguno de las autoridades denunció en la Justicia penal y eso es lo que está quedando de manifiesto en las audiencias orales.

El caso Batello

Se suma en este listado al cura Aurelio Batello. Una de las víctimas que declaró en estos días, dijo que le contó al sacerdote los abusos sufridos por parte de Ilarraz. Ese muchacho tenía 16 años cuando le confió esa carga al cura. “Esa víctima contó que fue al Seminario por consejo del padre Batello y que tiempo después, apenas había dejado el Seminario, se lo encontró a Batello que le preguntó por qué había dejado y él le respondió porque fue abusado”, indicó Ramírez Montrull.

Este martes, a Batello se lo consultó por esta declaración. “Él dijo que fue así y que el muchacho le había hablado de tocamientos y manoseo por parte de Ilarraz y que ese fue el motivo que lo llevó a dejar el Seminario”, resumió el fiscal y acotó: “Le aconsejó hablar con los padres y que pida una audiencia con el obispo, porque ese era el proceder en esa época”. Es decir, el sacerdote se amparó bajo el argumento de que “primero había que resolver la cuestión internamente en la Iglesia y después, en todo caso, denunciarlo a la Justicia”.

 

El testimonio de la psicóloga

Otra de las declaraciones de este martes fue la de la psicóloga del Seminario, Carmen Angélica Muñoz. “Fue un testimonio importante porque la psicóloga atendió a una de las víctimas y expresó cómo ese muchacho bloqueó todo el padecimiento. Puntualmente, luego de una terapia de casi tres años, pudo reflotar esa vivencia y lo ayudó a poder superarlo. Ella también le aconsejó la importante de poder hablar esto y que no quede así la situación y le recomendó que lo hable con compañeros del Seminario. Ella entendió que justamente por eso lo pudo superar, porque terminó haciendo la denuncia en sede civil”, valoró el fiscal Ramírez Montrull.

La psicóloga no sólo dio cuenta de la víctima que asistió en terapia. Además contó que conocía otro caso por el cual no se denunció. “Se amparó en el derecho profesional y no dio la identidad de esta persona”, dijo Ramírez Montrull y marcó: “Se le solicitó que dé la identidad de esta persona pero el tribunal rechazó esa petición”.

El modo

Las víctimas no conocían los abusos entre ellos. “Ilarraz tomaba la precaución de estar solo siempre, sin perjuicio de que varios testigos víctimas manifiestan que al momento de concurrir a la habitación de Ilarraz, se daban besos en la boca al llegar y para despedirse. También hay testigos que vieron cuando Ilarraz abusaba en el pabellón donde dormían de otro seminarista. Es decir, una vícitma vio cuando Ilarraz abusaba de otra víctima en el pabellón donde dormían”, contó el fiscal.

El lunes, contundente

El querellante Santiago Halle hizo su valoración sobre la jornada de este lunes. Mencionó el testimonio del cura Diego Rausch, hermano de una de las víctimas. “Lo vimos reticente a contestar algunas preguntas, sobre todo en un hecho tan significativo en la vida de una persona como un abuso”, contó. En el mismo sentido señaló que el sacerdote reconoció “haber estado en la famosa reunión de Mariápolis” -convocada por Puiggari cuando el caso estalló por la publicación de la revista ANÁLISIS-. “Se contaron pormenores de las internas eclesiásticas”, resumió.

“Para nosotros, las pruebas son contundentes y los testimonios muy sinceros”, dijo el abogado. “Esperábamos quizás un relato más acabado de las cuestiones de parte de algunos sacerdotes que declararon ayer”, manifestó Halle y ratificó que a Karlic y Puiggari se los llamará en los últimos días del debate. “A priori se ve que la Iglesia podría haber tomado otra postura en la interna, durante la investigación”, señaló Halle.

Testigos

El cura Aurelio Batello, uno de los convocados para declarar en esta audiencia, concluyó su testimonio cerca de las 11. Para evitar la prensa, salió de la sala, subió un ascensor interno hasta el primer piso y bajó rápidamente una escalera por planta baja. De ese modo, eludió quedar cara a cara con la prensa que hace guardia.

También testimonió la séptima víctima, la psicóloga del Seminario y la ex esposa de uno de los denunciantes.

Fuente: Análisis Digital