
Quienes hayan concurrido al hospital Falucho de Maciá en los últimos meses habrán notado la presencia de Walter Ellerman en los pasillos del edificio. Con una mirada perdida y con un comportamiento inconsciente que le provoca su cuadro neurodegenerativo, el maciaense de 48 años se encuentra en el nosocomio local, sin poder ser trasladado a ningún sitio y con un futuro que, hasta hace poco, parecía ser incierto.
Según informaron a Radio Integral desde el Falucho, Walter padece un cuadro neurodegenerativo que le provoca realizar actos inconscientes, como hacer sus necesidades en cualquier sitio del nosocomio o incluso adentrarse en habitaciones de otros pacientes internados.
Lo cierto es que el paciente no es agresivo y no ha tenido conductas inapropiadas faltándole el respeto a otras personas. Sin embargo, sus actos incoscientes traen como consecuencia el malestar en otros pacientes que recurren al Falucho y también al personal de trabajo.
La situación del maciaense es llamativa, ya que (siempre aferrados al testimonio de directivos del hospital local a este medio) sus familiares más directos no han intervenido en este caso y la derivación a otro lugar se vio afectada, ya que su patología no es psiquiátrica.
Sin embargo, prontamente Walter regresará a su casa en Maciá. Es que desde el nosocomio local dieron a conocer que adaptarán la vivienda como un dispositivo de medio camino y el paciente estará acompañado por otro usuario del hospital que ofreció a ser acompañante terapéutico.
El caso, incluso, arribó al Juzgado local, el cual agotó todas instancias a su alcance para solucionar esta situación. De esta manera, la coyuntura derivó al Juzgado de Tala.

