
El Ministerio de Capital Humano comenzó esta semana la distribución de los polémicos alimentos próximos a vencerse. En ese sentido, el Gobierno reparte los productos por medio de la Fundación Conin.
La fundación con sede en Mendoza cuenta con varias sucursales distribuidas a lo largo de Argentina y algunas en el exterior. Una de ellas está en Villaguay y su titular, Mirtha Araya, habló con Radio Integral Maciá.
“Recibiremos 1.200 kilos de leche en polvo”, informó la directora del centro a este medio.
“La fundación Conin hace treinta años que trabaja en Mendoza en la prevención de la desnutrición infantil, somos más de cien centros que estamos en todo el país. Se trabaja en la prevención de la desnutrición infantil en niños de los 45 días hasta los 5 años. El trabajo que se hace lo aborda un equipo interprofesional que en un día atiende una cantidad de familias cuyos niños tienen problemas de nutrición y también trabajamos con mamás embarazadas que están en alto riesgo social”, indicó Araya.
“Tenemos atención con médicos, nutricionistas, trabajadores sociales, kinesiólogos, salas maternales, talleres de oficios, cocina para las mamás. Un día de trabajo de Conin se empieza a las 2 de la tarde con los niños menores que tienen problemas de nutrición, se deja los nenes en la sala que corresponde, depende la edad, y la mamá va al aula para los distintos talleres”, agregó.
“En la época que teníamos más recursos atendemos hasta 90 niños. Ahora hasta 60”, explicó.
Además, la titular de Conin Villaguay dio a conocer que “se les da un bolsón de alimentos para toda la semana a las familias”.
Sin embargo, la leche en polvo próxima a vencerse que reparte el Gobierno “la vamos a repartir a escuelas”, dijo Araya.
En tanto, la directora de la fundación en Villaguay aseguró que hace algunos meses se firmó un nuevo convenio con la actual administración nacional. “Recibimos en estos meses dinero para que compremos alimentos para el centro y nosotros podemos apadrinar hasta 10 organizaciones que necesitan alimentos. Nosotros por ahora apadrinamos a dos grupos de trabajo solidario y compramos los alimentos para nosotros y para ellos y le entregamos. Esto es algo nuevo”, aseveró.
“Con el gobierno de Macri firmamos un convenio y nos transferían dinero y lo podíamos invertir en las cosas que necesitamos. Cada uno de los profesionales tiene una computadora y en ese momento compramos todo ese equipamiento. Después no recibimos nunca más nada”, añadió.
“Ahora es la segunda vez” que se reciben fondos, según Araya, “nos cae como regalito, nosotros tenemos que juntar los recursos y se hace difícil”, sostuvo.

