
En la mañana de este lunes se volteó gran parte del muro que separa el predio de la Expo con el barrio Oriental. Cabe recordar que la medida que se concreta hoy fue aprobada por el Concejo Deliberante en el 2017, cuando el cuerpo legislativo local aprobó la resolución 473/207 en la cual se insta al Ejecutivo a darle solución a este problema.
Además, cabe recordar que a partir de esa resolución se realizaron unas aberturas similares a ventanas en gran parte del muro.
Dicha resolución tiene los siguientes argumentos:
– Que dicha construcción se realizó por motivos de cerramiento del predio para la expo Apícola del Mercosur, con la finalidad de mejorar su seguridad.
– Que si bien fue atendible tal circunstancia, la Expo Apícola no tiene más de una semana de duración en el armado del predio y la ubicación de los distintos expositores.
– Que el resto del año no presta utilidad y que en nuestra ciudad divide al pueblo en dos partes bien marcadas;
– Que impide el libre cruce de los vecinos por el predio municipal, como es la costumbre desde siempre;
– Que los vecinos deben dar un largo rodeo para sortearlo y caminar por la calle Eva Perón, porque las veredas no están transitables;
– Que deberían dejarse accesos para el cruce por el predio cuando no hay actividad en él;
– Que los emprendimientos comerciales del barrio oriental no tienen las mismas oportunidades de progreso y competencia;
– Que existen razones de seguridad para los residentes del Barrio Oriental que ameritan su remodelación;
– Que es una construcción antiestética e impide a los vecinos de la parte oriental la vista al paisaje verde del predio;
– Que su remodelación mejoraría el aspecto urbano con la construcción y parquización de la vereda aledaña para permitir el uso peatonal;
– Que el Parque del Centenario es un espacio público de recreación y juegos a la vista de la familia que este paredón impide;
– Que es antifuncional por no permitir el libre acceso al parque público.
– Que finalmente, el concepto del muro implica separar la parte pública y privada, surge entonces la contradicción de generar un espacio público amurallado. Tal situación obliga a repensar el concepto del muro, aprovecharse de él y usarlo como soporte y estructura para crear un mobiliario urbano diverso, sirviendo tanto a los transeúntes como a los vecinos del Barrio Oriental.





