
El Juzgado de Faltas Municipal dispuso la destrucción de los caños de escape que se encontraban en el depósito municipal. Se trata de una medida prevista en el artículo 10 de la Ordenanza 721 sobre contaminación sonora y ruidos molestos, que establece la compactación o destrucción de los caños de escape y su venta para chatarra luego de que hayan pasado más de 30 días desde la fecha en que fue labrada el acta de infracción.
Los caños de escape pertenecían a vehículos secuestrados en los operativos de control que realiza personal de la Dirección de Guardia y Tránsito Municipal de Maciá y la Policía local en la ciudad.
Cabe recordar que, a partir de la implementación de dicha norma, está prohibido circular en el ejido urbano en vehículos y ciclomotores de cualquier cilindrada con caño de escape libre, no original, modificado o sin silenciador o con cualquier accesorio colocado para provocar ruidos fuertes.

