Gabriel Cruz es un joven oriundo de Crespo que perdió la vida en un fatal siniestro vial en México. La víctima tenía 29 años y este viernes tendrá su última despedida en el extranjero para llegar luego a su morada final.

Marcelino Cruz, su papá, contó cómo ocurrió el hecho: “Volviendo de su luna de miel, en un camino de acantilados o de montaña, había fango por una lluvia reciente y el vehículo en el que viajaban despistó. Se fue por un barranco, a casi 100 metros de profundidad. Cuando recién salieron del destino que eligieron como viaje de bodas, él venía manejando, lo hizo durante casi 4 horas y luego, ella tomó el volante -es muy buena conductora-, pero en una curva y por más precauciones, el auto se le fue”.

“Gabriel venía dormido, así que nunca se enteró. Además, supimos por el informe, que se golpeó la cabeza y quedó inconsciente, aunque respiraba. Su esposa se quebró la clavícula, quedó muy golpeada, pero aun así intentó buscar auxilio, trepó como pudo y llegó a la cima, hasta poder pedir ayuda. No pasaba nadie, porque es zona media inhóspita. Más tarde una camioneta cruzó y pudo empezar a ayudarla. Llamaron a la ambulancia, que tardó bastante y lo llevaron hasta un hospital de un pueblito cercano. No tenían allí los medios necesarios para atenderlo, así que lo derivaron a Durango, transcurriendo un lapso de mucho tiempo, con lo cual las posibilidades de revivirlo se fueron”, relató el hombre en diálogo con Cable Visión Crespo.

“Sucedió este lunes pasado, por la tarde y a eso de las 2:00 del martes, estábamos dormidos con mi esposa y vinieron nuestros hijos a darnos la noticia. Fue una pesadilla muy dura”, agregó.

Gabriel es el segundo hijo de la familia. Entre lágrimas, su madre recordó: “Yo había hablado con él a la tarde y me había dicho: ‘Mamá, llegamos dentro de 3 ó 4 horas y te mando todas las fotos’. Pero no llegó. Es la última conversación que tengo de él”.