No cambia el esquema de rebaja de retenciones, pero sí caen los precios de los lácteos

Seguirá reduciéndose la quita impositiva extraordinaria a la soja en 0,5 por ciento mensual.

Tal como lo habíamos adelantado la semana anterior, hoy el Presidente de la Nación recibió a la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias en Casa Rosada.

Habiendo pasado mucho más de un mes del pedido de encuentro para aclarar los tantos en cuanto al esquema de contracción de retenciones a la soja, parece que el encuentro sirvió para intercambiar realidades.

“Fue una reunión distendida, donde pudimos hablar con el Presidente sobre todos los problemas que nos aquejan hoy, sobre todo sobre los rumores que había de tocar el calendario de reducción de las retenciones a la soja. En ese sentido, ratificó el rumbo, que no va a haber ningún cambio, que el cronograma sigue tal cual está, que no está en la voluntad del Gobierno cambiar ninguna regla porque a el tema retenciones es un mecanismo que debemos superar en función a que perjudica todo el impulso exportador, para poder hacer que entren más divisas al país. Interactuamos respecto a lo que está haciendo el sector, ya que tenemos en trigo una de las campañas históricamente más importantes con más de cinco millones de héctareas que se están sembrando, superar las 20 millones de hectáreas de soja, hemos crecido 140 por ciento en las exportaciones de carne, en pollos y cerdos hemos crecido y por esto Argentina va a tener más divisas en función de una mayor producción y exportación”, detalló Dardo Chiesa, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas. En tanto, Daniel Pellegrina, su par de la Sociedad Rural Argentina remarcó que en esta campaña agrícola se van a invertir más de 12 mil millones de dólares, “aportando trabajo y movimiento que es lo que necesita la Argentina hoy en todo el interior del país”.

Por su parte, Carlos Ianizzotto como representante de Coninagro puso énfasis en la mención de generar un trabajo conjunto en la baja de costos en todos los sectores, apuntando a las cifras de logística y transporte, entre otros aspectos, al tiempo que se precisa una reducción en la presión impositiva y en la imperativa necesidad en la baja de las tasas de interés, para lo cual “hay que esperar”, según les trasladara el Presidente que también les pidió “seguir trabajando juntos”.

El martes próximo, Macri recibirá a la Mesa de Competitividad Lechera, sin vinculación con este encuentro, pero eso merece nota aparte.

La leche para abajo

En cuanto a la cotización internacional de los lácteos, este no fue un buen inicio de julio, ya que en el 215º evento la tercera caída consecutiva fue importante, con un promedio de cinco puntos porcentuales en general.

Claro que lo más preocupante estuvo dado en la leche en polvo con un descenso del 7,3 por ciento hasta los 2.905 dólares por tonelada. El parámetro más temido de las subastas electrónicas de Fonterra llegó una vez más y la perforación de los tres mil dólares vuelven a poner a los valores en una situación de debilidad que no permite salir del espiral de pesadilla que vive el sector desde hace ya muchos años.

Con más materia prima disponible en el mundo, la caída era previsible, pero no en estos parámetros.

Sólo la caseína (3,6%, 5.089 dólares por tonelada) y la manteca en polvo (6,4%, 2.480) subieron. Las bajas estuvieron dadas además por la leche descremada en polvo (-4,6%, U$s 1.913), la grasa anhídrida (-1,7%, 5.937); la manteca (-4%, 5.390), el queso cheddar (-4,3%, 3.713), mientras que no hubo oferta de lactosa, ni de proteína dulce en polvo.

Claramente no fue una feliz manera de celebrar los diez años de esta manera de medir los precios globales de los lácteos, pero sin dudas es una muestra de la inestabilidad de los mercados, de los commodities y del impacto de las peleas políticas en el humor del intercambio de materias primas.

Fuente: Elida Thiery (Foto y datos: Juan Illescas)